¿QUIERES SER UN GRAN LIDER? CONSIGUE UNA BALLENA

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Ilustración: Ahab y la Ballena Blanca de Manuel MarsolPremio Internacional de Álbum Ilustrado Edelvives en su III Edición (2014).  Cortesía del autor.

¡Oh, tontos, arrojad por la borda todas esas chifladuras y veréis cuán liviana y correctamente flotaréis luego! 

Moby Dick, Herman Melville 

 

Si tuviste oportunidad de compartir tiempo y objetivos con un líder creativo, empático y enfocado en soluciones, no te hará falta un curso de liderazgo. ¿Recuerdas cómo esta persona te hacía sentir? Ese es el Norte en tu brújula.

Existen miles de libros sobre el tema, basados en consejos de expertos, novedosos modelos e investigaciones académicas, que satisfacen las expectativas de diversos grupos y ofrecen herramientas útiles para cada estilo de líder.

La ficción, también es fuente de aprendizaje significativo y su ventaja infalible, es un principio conductual de persuasión, que llamaremos El Espectador, el cual, explica por qué el storytelling funciona tan bien en pedagogía como en andragogía:

Observar, despoja al individuo del protagonismo y con ello, de prejuicios, responsabilidad directa, tendencia a racionalizar y bloqueos emocionales. Esta posición, consigue que podamos asimilar fácilmente, una nueva lección no vivencial o teórica.

NUESTRO CEREBRO LE CREE A PINOCHO

Narrar, leer o escuchar una historia, activa los decodificadores de lenguaje del cerebro –zonas de Broca y Wernicke– así como el córtex sensorial, que asocia cada palabra e imagen, con sensaciones y emociones archivadas en  nuestra memoria.

Asimismo, frente a situaciones que nos generan interés, la actividad en el centro de recompensa o vía mesolímbica, aumenta. Asi lo comprobaron los neurocientíficos Gruber, Gelman y Ranganath, en un experimento con estudiantes universitarios.

Dicha vía, concentra neuronas implicadas en la cognición, memoria,  motivación y moviliza dopamina -sustancia reguladora del placer- que además estimula en el sujeto, la ejecución de conductas que lo satisfacen, de acuerdo al contexto.

Para no hacer el cuento largo, querer saber cómo sigue la historia, activa conexiones químicas que integran la motivación y el acto motor para obtener la recompensa deseada. Dicho de otro modo, la curiosidad impulsa poderosamente, a lograr objetivos.

¿QUÉ TIENE QUE VER UNA BALLENA CON MI LIDERAZGO?

Rasgo común de genios y grandes líderes, es su apego a la lectura, no asi a la especializada sino a aquella más ligada a sensaciones y emociones. Cada quien complace a sus demonios. Títulos y autores de toda época y calibre, detentan sus propios devotos.

Moby Dick, de Herman Melville, era uno de los libros favoritos de Steve Jobs. Es el más rico en vocabulario (17.227 palabras distintas) y está sembrado de metáforas que le dan vigencia y flexibilidad semántica. Si aún no lo has leído, te estás perdiendo mucho.

Si ya viajaste por esta obra tan lírica como psicológica y metafísica, podrás evocar al reflexivo Starbuck o la amistad entre el maestro Ismael y el pagano Queequeg, quienes se enrolaron en el Pequod para cazar ballenas y compartir con una tripulación diversa.

La novela -vasto tratado de cetología- revela sólo entre sus últimas cien páginas, el eje central, que es la ciega obsesión del misterioso capitán Ahab por cazar a la ballena que lo mutiló en un encuentro anterior, empresa que al final, literalmente, los hundió.

LOS TESOROS OCULTOS DEL CAPITÁN AHAB

Samuel Bacharach, co-fundador del Bacharach Leadership Group, elaboró una lista con 06 lecciones de liderazgo, tras comparar el síntoma de abstracción de algunos líderes empresariales con la intensa fijación del capitán Ahab.

Muchos dirigentes empresariales e influencers, padres, maestros, etc. persiguen sus propias ballenas blancas, en condiciones límite. Resulta muy útil revisar el valioso aporte de Bacharach, para no sabotear el éxito del equipo que integramos:

  • No te obsesiones por una visión.
  • Evita el culto a la personalidad.
  • Junta una tripulación que comparta tu filosofía.
  • Escucha a tu equipo.
  • Toma nota de los errores de los demás.
  • Recuerda que siempre hay otra ballena blanca.

Y… ¡Atrevido, Melville! ¿denunciar a un ballenero desquiciado en 1,851, en pleno auge de la industria ballenera en los Estados Unidos? ¡Si aquellos cazadores eran casi héroes nacionales! Podríamos añadir la palabra Coraje, a esta lista.

DE BALLENAS, NÁUFRAGOS Y CURIOSAS MUSAS

Solemos asociar la inspiración a volubles y sabrosos flirteos con la musa, que tiene nombre: curiosidad. Ya vimos cómo ésta, activa el tinglado biológico que impele al cerebro a solucionar asuntos. Y nuestro Melville, básicamente autodidacta, era curioso.

Veamos: En 1820, el Essex, un barco ballenero, fue hundido en aguas del pacífico sur por el legendario cachalote albino Mocha Dick, el cual fue perseguido cruelmente por balleneros durante 40 años, escurriéndose cada vez, con más arpones clavados en el lomo.

Años después, el antiguo capitán del Essex –George Pollard Jr.-, detalló el naufragio a nuestro autor, incluidos los episodios de canibalismo entre la tripulación. Esto impactó en Melville, motivándolo a reescribir la historia, desde su experiencia marinera.

Si la misión del cerebro es arreglar la vida a los personajes y desenredar los nudos, “Moby Dick” dispone el elenco y periplo perfectos para recrear cientos de interpretaciones, además de advertir sobre el curso destructivo que sigue la humanidad.

CREATIVIDAD: UNA PLÁCIDA Y PRÓDIGA ISLA

La creatividad es un escenario sobre el que se mueven infinidad de elementos tanto negativos como positivos. Permite combinaciones que despejan las aguas para navegar por ellas con libertad, es alimento nutritivo y patria común de todo.

En Ahab y la Ballena Blanca, genial adaptación de Manuel Marsol sobre “Moby Dick”, el autor apela al mar de su niñez, a los monstruos que le aterraban, al humor, a su talento como ilustrador y a su  percepción de Ahab, para reinventar una historia más optimista.

La experiencia de Melville a bordo del ballenero Acushnet, lo abasteció para dar vida a su gigante. El cerebro hace magia con la memoria y el principio del Espectador, facilita una creación más rica, fluida y consistente al visualizar lo antes asimilado, lo ya procesado, porque…

tu ballena no es igual a la mía.

Al escribir o leer, utilizamos recursos propios que recrean versiones inéditas de nuestra historia. En cambio, una pantalla de cine o tv, envía imágenes asociadas a conceptos procesados por otros cerebros; es una invasión que asimilamos, ¡cómo no! pero a través de un proceso ajeno, lento y agresivo.

¿TE EMBARCAS CONMIGO A DESCUBRIR MÁS?

Una obra de 822 páginas, como la épica y metafórica “Moby Dick” merece ser analizada y disfrutada en profundidad. Propongo construir un nuevo Pequod y embarcarnos a descubrir más tesoros, dispersos en esta fascinante, potente y sensible obra maestra. ¿Te unes?

  • EL PEQUOD COMO ALEGORÍA DEL MUNDO

El autor, sitúa a sus personajes en un barco cuya tripulación multinacional, representa el mundo y sus culturas y con ello, pretende demostrar que la convivencia en paz, es posible. Una lección digna de rescate, en estos convulsionados tiempos.

  • MÁS DENSA LA BRUMA, MAYOR EL PELIGRO

Tras la bruma, el Pequod es poco visible y más vulnerable al ataque de la ballena. En la empresa, sucede con los objetivos poco claros y en la vida, con personas tóxicas, que ocultan sus intenciones bajo máscaras. Conviene estar atentos, siempre.

  • LA BALLENA BLANCA ESTA FRENTE A TUS OJOS

En Ahab y la Ballena Blanca, de Manuel Marsol -quien gentilmente prestó la ilustración para este post- Ahab, confunde a la ballena con un iceberg. A veces, obsesos con la solución ideal, obviamos mil opciones, más inteligentes, evidentes y menos complicadas.

  • SIEMPRE ES MOMENTO PARA UN MEJOR FINAL

La última página del manuscrito “Moby Dick”, se dañó y no fue impresa. La obra fue atacada por su final “precipitado, oscuro y sin fundamento”. Luego, se supo que Ismael sobrevivió al naufragio. Siempre hay oportunidad para mejorar el fin de una historia.

  • SI TU BARCO HACE AGUA, HÚNDELO Y A NADAR

El capitán es el último en abandonar el barco: ¡Muy romántico! pero la realidad exige acciones rápidas y contundentes. Si el barco se inunda, toca hundirlo y bracear con todas tus fuerzas, si estás hecho de buena madera, en poco tiempo construirás uno más fuerte.

  • SI LA SUERTE NO TE SONRIE, RIETE DE LA SUERTE

Luego de su rescate, el capitán del Essex, comandó un nuevo barco, que encalló. Por ello, lo apodaron “Jonás”, que en el argot ballenero es un título de mala suerte. Amargado, pasó el resto de sus días, en tierra. ¡Cuánto le hubiera ayudado un cambio de actitud!

  • LA NATURALEZA ESCRIBE SU PROPIA HISTORIA

Si el humano persiste en destruir la naturaleza y no aprende a convivir con ella, sentenciará su propia ruina, arrastrando nobles ideales junto a esa locura. La naturaleza escribe y prosigue su propia historia. Olvidar que somos parte ¡es una temible quimera!

  • EL MUNDO ES TU NANTUCKET

Saber llegar es tu destino. No importa hacia dónde vas sino quién eres tú, el que va; el viaje consiste en partir de Nantucket, enriquecerse entre las olas y volver a casa, en cualquier puerto: la casa es el mundo,  tú eres el barco y la travesía,  es el tiempo.

No  extenderemos más este artículo pero hay tarea y es ponerle nombre a tu pasión, a esa ballena blanca que flota en tus sueños y tiene la fuerza suficiente para intimidar al más espeluznante y tenaz Leviatán.

¿aceptarías un consejo?

No luches contra tu Moby Dick, no te resistas a ella, no intentes cazarla de forma imprudente, permítele retozar vigorosa y alegre junto a tu barca y verás que un día, sólo por saberla cerca, te hará cosquillas el corazón.

 

Bajo licencia Safe Creative, código de registro: 1604227293185

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14 pensamientos en “¿QUIERES SER UN GRAN LIDER? CONSIGUE UNA BALLENA

  1. Mil gracias, querido Manolo. En todo caso, la ballena que se tragó al bíblico Jonás, le sirvió como “sala de reflexión”. Ya sabes que no puedo con mi genio y prefiero asociar el gran tamaño de la ballena con un gran sueño 😉 Un beso enorme y gracias por estar ahí, que me leas y además, compartas lo que escribo, es para mi un gran honor!

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  2. Muchas gracias por tus palabras y dobles por tu correo, con “especificaciones técnicas”, no imaginas lo útil que me ha resultado tu experiencia como docente cooperante en las comunidades, Rafa, además de haberme inspirado algunas ideas que por supuesto, ya eché a correr 🙂 Exitos y cariños para ti, mi gran amigo.

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  3. ¡Otro fascinante artículo! Lo que más me sorprende es esa capacidad tuya para ver más allá de lo aparente y enlazar ideas, crear afortunadas metáforas, encontrar aplicaciones prácticas a lo que lees y encima resultar cercana, divertida y amena. ¡Y se me escapan cosas!

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  4. Pones todo tu cariño en un post y de pronto, el escritor que admiras por su humor inteligente, su profunda observación del ser humano y lo inesperado de sus finales, te cuenta que te ha leído. Y te deja un comentario que te mima el ego de escritora. Y sonríes por dentro. Y sonríes por fuera. Y se escapan cosas 🙂 Muchas gracias, Jorge!

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  5. Leer lo que escribes es como hablar contigo, bella, hace tiempo mi pasión tiene nombre, y tú lo sabes 😉 pero tu genial post me ha animado a leer Moby Dick. Anímate a dar un curso en Villa del Garda, el hotel y su gente están a tus órdenes. Buona fortuna, lideresa !!!

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  6. Me alegra que el artículo te animara a leer “Moby Dick”, Stefano, esa lectura es la puerta a un mundo de recursos ilimitados: Melville, no defrauda; una forma de sacarle más provecho es comparar las inquietudes de los personajes, con las circunstancias que rodean la propia vida. Recibi el correo con las fotos del futuro hotel, creo que haces un gran trabajo, te felicito y deseo para ti, mucho éxito. Gracias por comentar.

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  7. Hola Gissele, otro magnífico artículo. Moby Dick es uno de mis libros favoritos en inglés. Es muy complicado, y sinceramente no es para cualquiera, pero está lleno de sabiduría popular, de metáforas, y creo que has hecho un buen trabajo sacándolas y asociándolas al liderazgo. No sé mucho de este tema, pero estoy aprendiendo contigo. Mil gracias y un saludo.

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  8. Estoy convencida de que las cosas se hacen complicadas, cuando no despiertan nuestro interés; cultivar un espíritu y ojos curiosos nos amplía el universo y si no que te lo pregunten a ti, que siempre sabes darle una dimensión atractiva a los temas que eliges ¡y son tan diversos! Todos somos parte de, y hacemos, la historia. Muchas gracias por tus palabras, Jesús, aunque creo que soy yo quien aprende más de tus escritos. Saludos.

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  9. SI TU BARCO HACE AGUA, HÚNDELO Y A NADAR, ja,ja, me sabía esa frase de otra forma pero tienes razón eso es lo que voy a hacer, hundir el barco y a nadar! gracias Gi! 😉

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  10. A veces, nuestros brazos son lo mejor para sacarnos a flote y no sólo eso, es nadando como solemos llegar más rápido a la otra orilla ¡A hundir el barco, si hace agua, sin miedos! Gracias a ti 🙂

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  11. Es un libro escrito en forma magistral por el gran Melville, uno de los mejores escritores de la historia, a mi modo de ver. Las metáforas están en todas partes y estoy convencida de que el talento le pertenece a quien es capaz de encontrarlas, darles un sentido y un propósito. Gracias por sus palabras, Ernesto.

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